Hoy a petición del más quejumbroso de ellos, escribiré cosas que me pasan comúnmente y sin elevarme ni profundizar mucho en el tema.
En la vida todos tenemos muletillas verbales, frases que usamos día a día, que nos identifican y forman parte de nuestra identidad. Yo tengo varias, pero empezaré por una: “Ya no estoy para eso”.
Esta la uso frecuentemente cuando me aburre algo, me aturde, me harta, en pocas y coloquiales palabras me tiene hasta la madre algo. Pero la historia no termina ahí. Por que hay que darle un tono narcisista tirando, mejor dicho, a mamón, y emplearla con sumo desdén para que surta efecto.
Ejemplo: Cuando estoy en el trabajo y ya me cansé de escribir líneas de código sin sentido como si fuera secretaria de juzgado civil, me levanto del asiento, busco a mi jefe y empiezo a solicitarle chalanes que hagan esa actividad por mí, argumentando: “Ya no estoy para eso”. Aunque la historia no termina ahí, va acompañada del respectivo berrinche, huelga de trabajo y toda clase de alucines que se me antojen en el momento con tal de olvidarme del asunto y despejar la mente o en su defecto de la aparición de otra de mis frases célebres y la ejecución de esta: “Me voy a echar una jetita”.
Sin mas por el momento, se despide de ustedes el gurú del narcisismo. ¡¡¡Ay!!!, ¡¡¡madre!!!
1 comentario:
"Ya no estoy para eso" ... mmmta
La pregunta que todos nos hacemos es ¿entonces para que estas?
jajajaja
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